Con el tiempo, fue conociendo a mucha gente. Personas que eran cerradas a lo que ponía su etiqueta, personas que querían aparentar algo y nada más, personas con etiqueta doble; por delante y por detrás, personas con etiquetas copiadas. Muy pocas personas realmente eran quien decían ser.
"¡Estoy harta de las malditas etiquetas, no sirven de nada si todos son unos falsos!"
En su enfado, se quitó la etiqueta y la tiró al suelo.
"Seré quien yo quiera, punto."
