lunes

# -O2. Pequeña fantasía.

Un día cualquiera, de un mes cualquiera, se encontraba con él en su casa. Pasaban una buena tarde viendo una película de comédia que tanto le gustaban a ella, en el sofá. Sin querer se había dormido a mitad de la película y despertó cuando todo estaba en silencio.

Ella: Perdón por dormirme, es que estaba tan agusto aquí.. -murmuró, pestañeando varias veces para aclarar la vista, suspirando. Mientras dormía se había girado hacia él y se había acurrucado en su pecho. Alzó la cabeza para mirarle, acercando su rostro al de él, acariciando la nariz con la ajena, entrecerrando los ojos en el acto y sonriendo dulcemente.-

Él: -Mira sus ojos cuando los abre y niega levemente sonriéndole.- No te preocupes, es buena señal. -Susurra, dejando que ella se acercara, respira en su piel al tenerla enfrente y rozando su nariz, sin dejar de mirarla.-

Ella: -Sonríe ante lo que dice, mirándole.- ¿tú estás cómodo? -se aparta despues de dar un par de roces a su nariz, apoyando de nuevo la cabeza donde estaba. Entonces coge una de sus manos y entrelaza los dedos al mismo tiempo que la alza para dar un beso a la mano de él-

Él: ¿Tengo pinta de que no? -Ríe leve mirándola y termina en una sonrisa por el beso en su mano.- Pero te has perdido la peli. -Se acomoda en el sitio, dejándole un poco de espacio.- 

Ella: Sólo preguntaba, jo. -Hizo un leve puchero, sonriendo después al ver su sonrisa.- Bueno, siempre puedes contarme lo que me he perdido ¿no? -Rió levemente, comenzando a acariciar su mano, pues aún las tenían entrelazadas.- 

Él: -Niega sonriendo a su pregunta y la mira, cerrando después los ojos al sentirse a gusto.- Así puedo hacerte bromas mejor. -Habla tranquilo sin abrir los ojos, sintiendo sus caricias.-  

Ella: Como te pases, ya sabes lo que haré. -Al ver que cierra los ojos, se muerde el labio inferior. Le recorre el rostro con la mirada, detenidamente, como si quisiera quedarse con cada facción y grabarla en la mente. Alzó la mano libre y la llevó a su mejilla, acariciándole con dulzura- ¿Ahora vas a dormir tú? -Rió levemente, sin dejar de acariciarle-

Él: -Ríe levemente ante su comentario y cuando va a contestarle nota su mano en la mejilla. Sonríe algo sonrojado mientras aprieta con suavidad la mano que tiene agarrada.- Como sigas así sí, me duermo...-Ríe leve abriendo un solo ojo para mirarla.-Puedes contarme un cuento. -Susurra medio riendo, cerrando de nuevo el ojo que había habierto.-

Ella-Después de que cerrara el ojo, lleva los dedos a su frente y acarica el contorno de su rostro hasta llegar a la barbilla. Luego va a su pelo y lo peina suavemente, dejando que él acariciara su mano.- Vale, te contaré un cuento. -susurró también, riendo.- Había una vez, tú y yo.

Él: -Se le eriza levemente la piel por sus caricias y no deja de sonreír casi sin darse cuenta. Al escucharla sonríe más ampliamente.- Un bonito cuento pero, ¿no pasa nada? -Abre los ojos mirando los suyos cuando ha terminado de hablar.-

Ella: -Desvía la mirada hacia sus labios, que formaban una amplia sonrisa que fue contagiada y ella también sonrió. Al escuchar su pregunta y ver que abre los ojos, le mira.- Las páginas están en blanco.. pero siempre podemos escribirla. Pasará lo que querramos que pase, así nadie escoge nuestro final, sólo nosotros.