martes

Su corazón bestido de etiqueta: muy frágil.

Hoy hace ya 100 días exactos que nos conocemos. 

Si me hubieran preguntado el día en que te conocí: te va a gustar, nos va a poder vivir sin él. Hubiera contestado: NO, ¿YO? ¿De él? Ni de coña. Tan tonto, falso por montar una fachada de que todo le resbalaba, infantil, frío. Pero aquí estoy, pensando en él de nuevo, escribiendo por y para él. Es asombroso las vueltas que da la vida y la de vueltas que da la cabeza ¿no crees?

No sé si fui el motivo por el cual cambiastes, no sé si ayudé a sanar tus heridas pasadas y que así volvieras a tener algo de corazón pero me alegro de que vuelva a latir y si es por mí, perfecto.
A decir verdad, me gustabas con todos tus fallos. Te ame teniendo cada uno de ellos. Me gustaba ver esa etiqueta invisible que ponía "Frágil" porque a pesar de que tú querías parecer una roca, ante mis ojos no lo eras. Sólo necesitabas a alguien que pudiera valorarte tal y como eres, con esos defectos de más y esas virtudes de menos, según tú. Y ahí estaba yo, cada día a tú lado. No me arrepiento, porque eres increíblemente maravilloso ¿sabes?
Yo creo que desde el primer día algo nos unió, porque si mal no recuerdo, nos contamos nuestras vidas en apenas horas. Hablábamos como amigos de siempre. Pero claro, yo en ese momento no sabía amar los fallos de las personas y por eso hubiera dicho que no a la pregunta inicial. Pero contigo lo aprendí sin querer.
 
Me vino bien porque nada en esta vida es de color rosas pero aunque fuera un día de color negro, ahí estaba él para traer luz con sus chistes malos y demás tonterías. Contigo, una vida más llevadera. No dejaré que nadie te rompa el corazón nunca más porque entonces le mataría. Luego, volvería a reconstruirte con caricias y todo lo que haga falta.

Brindo, brindo por ese día 11/11, por esas sonrisas que me has sacado desde entonces a pesar de tú, no tener ganas de sonreír. Brindo por nuestros peces, que hablan por nosotros. Brindo por los unicornios. Brindo por el comestible amor. Bindo por ti. Brindo por nosotros. Brindo por un siempre que, aunque nosotros no seamos eternos, las almas sí lo son. 




P.D: te quiero.

jueves

Te echo de menos.

Echo de menos esos días en los que hablábamos sin cesar, en los que me  envolvías con tu caos y me hacías olvidar la realidad. Echo de menos un corazón que no palpite, un corazón que no sienta. Echo de menos que me cuentes que has estado fumando sin parar y yo me enfede contigo por evadirte de esta mierda de mundo y no llevarme contigo. Odio no poder estar a tu lado para abrazarte pero sin llegar a tocarte. Porque a ti no te van esas cosas. 

Quiero volver a verte a ti, en cualquier calle olvidada, buscando a alguien a quien matar mentalmente. Que estas loco, sí. Que eres un insensible, sí. Que te gusta más la fiesta que a un tonto un lapiz, sí. Que eres el que pudo pero no quiso, sí. Que eres el que cambió pero no a mejor, sí. Que eres el que no te sonríe porque le pone ser borde, sí. Que eres el que dice "yo nunca lloro" pero miente, sí. Que eres el orgulloso que acabó siendo un matado por amor, sí. Que ya no sé como acabar esto porque me he perdido pensando en esos ojos azules, sí. Que una vez me ahogué en ellos, sí. Que te he amado como a nadie he amado en mí puta vida, sí. Que te he odioado como no he odiado a nadie, también. 

A pesar de todo, eres eso de lo que no puedo prescindir. Siempre a pesar de todo...

 

domingo

A pesar de todo, no te rindas.



Sales a la calle, tú eres el actor principal y tú vida es un escenario. Escenarios mayormente de acción. Te enfrentas a diferentes obstáculos y que puedes ganar o perder. En las películas hay un doble que hace las escenas más arriesgadas pero en ésta película, el marrón te lo comes tú solo. Quizás tengas que saltar desde un precipicio y no, no habrá doble ni tampoco algún cable que te sujete para que no te hagas daño. En esta vida todo se siente y todo se padece.