Echo de menos esos días en los que hablábamos sin cesar, en los que me envolvías con tu caos y me hacías olvidar la realidad. Echo de menos un corazón que no palpite, un corazón que no sienta. Echo de menos que me cuentes que has estado fumando sin parar y yo me enfede contigo por evadirte de esta mierda de mundo y no llevarme contigo. Odio no poder estar a tu lado para abrazarte pero sin llegar a tocarte. Porque a ti no te van esas cosas.
Quiero volver a verte a ti, en cualquier calle olvidada, buscando a alguien a quien matar mentalmente. Que estas loco, sí. Que eres un insensible, sí. Que te gusta más la fiesta que a un tonto un lapiz, sí. Que eres el que pudo pero no quiso, sí. Que eres el que cambió pero no a mejor, sí. Que eres el que no te sonríe porque le pone ser borde, sí. Que eres el que dice "yo nunca lloro" pero miente, sí. Que eres el orgulloso que acabó siendo un matado por amor, sí. Que ya no sé como acabar esto porque me he perdido pensando en esos ojos azules, sí. Que una vez me ahogué en ellos, sí. Que te he amado como a nadie he amado en mí puta vida, sí. Que te he odioado como no he odiado a nadie, también.
A pesar de todo, eres eso de lo que no puedo prescindir. Siempre a pesar de todo...
