Hoy hace ya 100 días exactos que nos conocemos.
Si me hubieran preguntado el
día en que te conocí: te va a gustar, nos va a poder vivir sin él. Hubiera contestado: NO, ¿YO?
¿De él? Ni de coña. Tan tonto, falso por montar una
fachada de que todo le resbalaba, infantil, frío. Pero aquí estoy,
pensando en él de nuevo, escribiendo por y para él. Es asombroso las
vueltas que da la vida y la de vueltas que da la cabeza ¿no crees?
No
sé si fui el motivo por el cual cambiastes, no sé si ayudé a sanar tus
heridas pasadas y que así volvieras a tener algo de corazón pero me
alegro de que vuelva a latir y si es por mí, perfecto.
A decir verdad, me gustabas con todos tus fallos. Te ame teniendo cada uno de ellos. Me gustaba ver esa etiqueta invisible que ponía "Frágil" porque a pesar de que tú querías parecer una roca, ante mis ojos no lo eras. Sólo necesitabas a alguien que pudiera valorarte tal y como eres, con esos defectos de más y esas virtudes de menos, según tú. Y ahí estaba yo, cada día a tú lado. No me arrepiento, porque eres increíblemente maravilloso ¿sabes?
A decir verdad, me gustabas con todos tus fallos. Te ame teniendo cada uno de ellos. Me gustaba ver esa etiqueta invisible que ponía "Frágil" porque a pesar de que tú querías parecer una roca, ante mis ojos no lo eras. Sólo necesitabas a alguien que pudiera valorarte tal y como eres, con esos defectos de más y esas virtudes de menos, según tú. Y ahí estaba yo, cada día a tú lado. No me arrepiento, porque eres increíblemente maravilloso ¿sabes?
Yo creo que desde el primer día
algo nos unió, porque si mal no recuerdo, nos contamos nuestras vidas
en apenas horas. Hablábamos como amigos de siempre. Pero claro, yo en
ese momento no sabía amar los fallos de las personas y por eso hubiera
dicho que no a la pregunta inicial. Pero contigo lo aprendí sin querer.
Me vino bien porque nada en esta vida es de color rosas pero aunque
fuera un día de color negro, ahí estaba él para traer luz con sus
chistes malos y demás tonterías. Contigo, una vida más llevadera. No dejaré que nadie te rompa el corazón nunca más porque entonces le mataría. Luego, volvería a reconstruirte con caricias y todo lo que haga falta.
Brindo, brindo por ese día 11/11,
por esas sonrisas que me has sacado desde entonces a pesar de tú, no
tener ganas de sonreír. Brindo por nuestros peces, que hablan por
nosotros. Brindo por los unicornios. Brindo por el comestible amor.
Bindo por ti. Brindo por nosotros. Brindo por un siempre que, aunque
nosotros no seamos eternos, las almas sí lo son.
P.D: te quiero.
