Ella: Aquella
tarde había estado agetreada, pues preparaba una sorpresa para aquella
noche. Había quedado con él en la playa y tenía ganas de volver a
verle. Salió 10 min antes de su casa, pues iría caminando y quería
llegar antes. Llevaba una camiseta manga corta, tenía puesto unos pantalones largos y de calzado unas All star.
Caminaba tranquilamente hasta que al cabo de 5 min llegó a la playa. No
había nadie, como esperaba. Se adentró en la arena, caminando hasta la
orilla y allí se sentó mirando al mar, esperándole con algo de
impaciencia y nerviosismo.
Él: El verano ya se había acabado y por la noche refrescaba por lo que se puso una sudadera, pantalones largos y sus Vans. Ya se iba acercando la hora en la que habían quedado, cogió solamente el móvil y las llaves, salió de casa, se puso la capucha y caminó hasta llegar a la playa. Una vez allí, la busca con la mirada, hasta dar con ella en la orilla. Se quita la capucha y empieza a caminar hacia donde ella se encontraba.
Ella: La
brisa marina empezaba a levantarse y ella encogió las piernas, las
juntó a su pecho y las abrazó. Miraba la luna que se reflejaba en el
agua del mar, dando un ambiente tranquilo y relajante. Entonces escuchó
como la arena crujía por las pisadas de alguien. Giró la cabeza,
encontrándole a él ya casi cerca. Se puso en pie, mostrando en su rostro una
amplia sonrisa, mordiéndose el labio inferior por dentro.
- Buenas
noches. Un gusto volver a verte.
Se había sonrojado un poco,
sin saber como saludarle si con un beso en la mejilla o en los labios pues tiempo atrás, habían sido pareja.
Esperó que él se acercara y la saludara, así no haría nada que él no
quisiera.
Él: Ya enfrente de ella, sonríe observándola, asintiendo a sus
palabras.
- Buenas noches, lo mismo digo mujer.
No sabía como saludarla,
ya que tampoco sabía cual sería su reacción, por lo que instantes
después se acerca y le da un beso en la comisura de los labios. Ni un
extremo, ni el otro, solo por si acaso, aunque no actuó según sus
preferencias. Tras esto, extiende los brazos y la abraza alzandola
durante unos segundos del suelo.
Ella:
La
sonrisa no se le borraba de los labios y cuando él se acercó a saludar,
ella alzó el rostro hacia él. No sabía si había sido por aquél gesto
que él le había dado un beso en la comisura pero tampoco es que le
desagradó. Alzó los brazos a sus hombros, rodeando su cuello con éstos
ante el abrazos y se dejó alzar, riendo levemente. Había cerrado los
ojos
durante aquellos segundos que duró el abrazo y luego los abrió, pues ya
estaba en la arena de nuevo. Seguía con la vista en los ojos de él y
deslizó una de las manos que tenía en su cuello a su mejilla,
acariciándola con el pulgar, colocándose de puntillas ahora y acercando
su
rostro lentamente al de él con intenciones de besarle. Miraba sus labios
mientras se acercaba, terminando por juntar los propios a los ajenos y
cerrando los ojos, le besó.
Él: En
cuanto ella desliza la mano hasta su mejilla sonríe, ya que su acción le
había producido un leve escalofrío. Hacía bastante tiempo que no
sentía aquella sensación y le pilló por sorpresa. Seguidamente, cuando
notó sus labios en los propios, cierró los ojos por inercia y baja los
brazos hasta la parte inferior de la espalda de ella, atrayéndola a sí
mismo, correspondiendo a su beso lentamente.
Ella:
Sintió
como él la atraía y avanzó uno o dos pasos, quedando pegada a él.
Mantenía la cabeza en alto, besando sus labios de manera lenta y
pausada. Ella también había cerrado los ojos en el acto, centrándose en
él solamente mientras el murmullo de las olas del mar les acompañaban de
fondo. Le había echado mucho de menos y después de haber besado sus
labios unos instantes, se separó pero aún quedando a milímetros de él
abrió los ojos, mirando los ajenos y murmurando.
-Te he echado de menos..
Aquello que había dicho le había causado un leve rubor en las mejillas y agradeció que fuera de noche para que así él no la viera. Acarició la nariz con la de él y acto seguido se apartó poco a poco.
-Vamos a caminar un poco. -dijo, agarrando su mano y empezando a caminar en una dirección concreta.
Él: Cuando
ella se separa, abre los ojos llevando su mirada a los de ella, a pesar
que era de noche y no se veía casi nada. Tras escuchar sus palabras
sonríe y asiente, claramente el sentimiento era mútuo.-Te he echado de menos..
Aquello que había dicho le había causado un leve rubor en las mejillas y agradeció que fuera de noche para que así él no la viera. Acarició la nariz con la de él y acto seguido se apartó poco a poco.
-Vamos a caminar un poco. -dijo, agarrando su mano y empezando a caminar en una dirección concreta.
-Yo también a ti tonta..
Ríe con levedad y seguidamente al notar el roce de su nariz con la de ella, le da un beso en ésta. En cuanto escucha sus palabras referentes al tema de caminar pone mala cara, rodando los ojos.
-Caminar, mal sasunto..
